A una semana del trágico episodio ocurrido en Rosario, donde un trabajador de seguridad privada se prendió fuego en protesta por sueldos adeudados, comenzaron a conocerse nuevos y alarmantes detalles sobre lo sucedido. El hecho generó conmoción, no solo por la drástica decisión de la víctima, sino también por las circunstancias que rodearon el desenlace.
Según trascendió, el trabajador llevaba al menos tres meses sin cobrar su salario y, en medio de una situación límite, tomó la decisión de manifestarse de la forma más extrema. En un audio que salió a la luz, se lo escucha visiblemente afectado: “No quiero los 500 mil pesos”, habría expresado, evidenciando su agotamiento tras reiterados reclamos sin respuesta.
Uno de los aspectos que más indignación genera es la falta de pronunciamiento de los sindicatos del sector, que hasta el momento no habrían emitido declaraciones públicas sobre el caso, pese a la gravedad de lo ocurrido y al contexto de precariedad laboral denunciado.
En paralelo, la investigación también puso el foco en el accionar policial durante el intento de contención. De acuerdo a la información difundida, el fuego se habría iniciado tras la descarga de una pistola eléctrica tipo Taser, utilizada por uno de los efectivos mientras la víctima se encontraba rociada con combustible, lo que habría desencadenado la ignición.
Este elemento abrió un fuerte cuestionamiento sobre el procedimiento llevado adelante, ya que especialistas advierten que la intervención no habría sido la adecuada para una situación de alto riesgo. Incluso, se señala que la presencia de un negociador capacitado podría haber evitado el fatal desenlace. La causa continúa en investigación mientras crecen los reclamos por responsabilidades y explicaciones.


Estaba en plena negociación por teléfono cuando le descargaron corriente 🔌 el riesgo estaba pero la policía 🚔 prendió la mecha. FIN