Los trabajadores de la seguridad privada pasan gran parte de sus jornadas laborales de pie, una exigencia física que, con el paso de los años, puede derivar en importantes problemas de salud. Sobre esta situación advirtió «El Abogado de los Vigiladores», Leandro Martínez Canter, quien puso el foco en una de las enfermedades profesionales más frecuentes entre los vigiladores.
Según explicó el letrado, las extensas horas de pie afectan seriamente la circulación sanguínea de las piernas, favoreciendo la aparición de várices y telangiectasias, conocidas popularmente como «arañitas». Estas patologías, aunque muchas veces son minimizadas, pueden generar dolor, pesadez, inflamación y complicaciones de mayor gravedad si no son tratadas a tiempo.
Martínez Canter señaló que este tipo de afecciones son habituales entre los trabajadores de la seguridad privada debido a las características propias de la actividad, que exige permanecer largos períodos de pie y con escasa movilidad.
Asimismo, destacó que estas enfermedades pueden dar lugar a reclamos laborales cuando se acredita que guardan relación con las condiciones en las que se desempeña el trabajador. En ese sentido, recordó que los vigiladores cuentan con derechos que pueden hacer valer y que, es posible reclamar la correspondiente indemnización por las secuelas derivadas de la actividad.
El abogado remarcó la importancia de consultar con un profesional de la salud ante la aparición de síntomas como dolor en las piernas, hinchazón, várices visibles o telangiectasias, ya que un diagnóstico y tratamiento oportunos pueden evitar complicaciones futuras.
Además, instó a los trabajadores a informarse sobre sus derechos y a no dejar pasar la posibilidad de realizar los reclamos que correspondan cuando una enfermedad tenga origen en las tareas desempeñadas. Finalmente, puso a disposición sus canales de contacto, 11 4975-9017, para brindar asesoramiento sobre esta y otras problemáticas laborales vinculadas con la seguridad privada.


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