En el ámbito de la seguridad privada existe una situación que muchos trabajadores pueden estar atravesando sin advertir que podría tratarse de una forma de presión para provocar su salida de la empresa. Se trata del denominado “despido silencioso”, una modalidad que puede manifestarse a través de persecución, hostigamiento, cambios repentinos en las condiciones laborales o modificaciones inesperadas en los horarios de trabajo.
El abogado de los vigiladores, Leandro Martínez Canter, especialista en la defensa laboral de los trabajadores de la seguridad privada, advierte sobre esta problemática y explica que, en determinadas situaciones, el trabajador comienza a ser sometido a diferentes medidas que generan un ambiente laboral cada vez más incómodo. El objetivo, según señala, puede ser llevar al empleado a tomar la decisión de renunciar por su propia voluntad.
Entre las situaciones que pueden encender las alarmas se encuentran los tratos degradantes, el hostigamiento, la persecución laboral, cambios repentinos de horarios, modificaciones en las condiciones de trabajo o decisiones que afectan de manera injustificada la situación laboral del vigilador. Martínez Canter sostiene que estas situaciones no deben ser naturalizadas y que es importante actuar antes de que el conflicto avance y termine en una renuncia o un despido.
Por este motivo, si un trabajador de la seguridad privada considera que está atravesando una situación de persecución u hostigamiento laboral, resulta aconsejable consultar con un especialista para conocer sus derechos y anticiparse a posibles consecuencias. Leandro Martínez Canter, el abogado de los vigiladores, brinda asesoramiento a trabajadores del sector. Para realizar consultas, pueden comunicarse al 11 4975-9017.


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